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Domingo, 1 de noviembre de 2020

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Día de Todos los Santos


Apocalipsis 7:2-4, 9-14
1 Juan 3:1-3
Salmos 24:1-6
Mateo 5:1-12

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comunión de santos vivos

“¡Miren cómo nos amó el Padre! Quiso que nos llamáramos hijos de Dios, y nosotros lo somos realmente” (1 Juan 3:1).

   Cuando mi hijo era seminarista, se sometió a una cirugía importante de rodilla en la mañana del día de todos los santos. Cuando regresamos a su dormitorio desde el hospital, tuve el privilegio de ver la "comunión de los santos" en acción. Un grupo de seminaristas lo visitaron con el propósito de hacerlo reír. Otros dos pasaron para rezar el Oficio Divino con él por la noche. Otro seminarista llegó a rezar el rosario con él. Otro más lo mantuvo abastecido de comida y bebida. Varios le dejaron sus números de teléfono con instrucciones de llamar a cualquier hora de la noche. Uno de los sacerdotes le trajo la Sagrada Comunión. Los santos viven en la comunidad de seminaristas, se ocupan de todas sus necesidades espirituales, sociales y físicas.

   Tan poderosa como es esta "los que vivamos… los que quedemos… no precederemos a los que hayan muerto" (1 Tes 4:15). Esto se debe a que, como Jesús afirmó tan claramente a quienes disputaban la resurrección del cuerpo, "todos, en efecto, viven para” Dios (Lc 20:38). En la Misa y en nuestras oraciones, nosotros santos, que vivimos en Cristo, compartimos un compañerismo ininterrumpido con los santos que han muerto: "por Él, con Él y en Él". Así, los seminaristas que oraron con mi hijo invocaron las oraciones de varios santos canonizados en el cielo. Estos jóvenes solicitaron apoyo de oración a estos santos con tanta confianza como si le hubieran hablado a un seminarista parado en el cuarto. Todos estamos conectados en el Cuerpo de Cristo. "Ni la muerte ni la vida ... podrá separarnos jamás del amor de Dios, manifestado en Cristo Jesús, nuestro Señor" (Rom 8:38-39).

Oración:  Padre, quisiera relacionarme con todos los miembros de Tu familia, ya sea en el cielo o en la tierra, como Tú quieres que yo lo haga.

Promesa:  "Queridos míos, desde ahora somos hijos de Dios" (1 Jn 3:2).

Alabanza:  Todos los santos en el cielo y aún aquí en la tierra, rueguen por nosotros.

Referencia:  (Esta enseñanza fue presentada por un miembro del equipo editorial).

Rescripto:  Según el Código de Derecho Canónico, se otorga el Nihil Obstat (no existe impedimento para publicar) a Un Pan, Un Cuerpo por el periodo 1 de octubre al 30 de noviembre de 2020. Otorgado el 1 de abril de 2020. Reverendísimo Joseph R. Binzer, Obispo auxiliar y Vicario general de la Arquidiócesis de Cincinnati

El Nihil Obstat establece que no existe impedimento para la publicación de un libro o folleto. No implica acuerdo con contenido, opiniones o afirmaciones expresadas en el mismo.