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Domingo, 14 de abril de 2019

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Domingo de Ramos


Lucas 19:28-40 (Entrada de la Procesión)
Isaías 50:4-7
Filipenses 2:6-11
Salmos 22:8-9, 17-20, 23-24

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perdonando y dando todo

"En medio de la angustia, Él oraba más intensamente, y su sudor era como gotas de sangre que corrían hasta el suelo. Después de orar se levantó, fue hacia donde estaban sus discípulos" (Lucas 22:44-45).

Jesús oró siempre (ver Lc 18:1). Incluso oró mientras estaba colgando en la cruz y muriendo. Él oró: "Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen" (Lc 23:34). Con su último aliento, oró: "Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu" (Lc 23:46). Estas dos oraciones están relacionadas. Para entregarnos totalmente al Señor, debemos perdonar. Cuando Jesús nos enseñó a orar, nos enseñó a pedirle a nuestro Padre celestial que nos diera nuestro pan de cada día y que perdonara nuestras ofensas. Si no perdonamos, no estaremos dando nuestro "todo". Por lo tanto, no estamos dando como Jesús da. Por lo que debemos perdonar, para poder entregar nuestras vidas al Señor.

Esta Semana Santa será santa solo si aceptamos la gracia de perdonar a todos los que han pecado contra nosotros. Jesús nos perdonó por participar en Su crucifixión por medio de nuestros pecados. Hemos sido perdonados por el pecado inimaginable de estar involucrados en crucificar a Dios (ver Catecismo de la Iglesia Católica, 598, ver Hch 3:15). En acción de gracias por haber sido perdonados, debemos transmitir el perdón del Señor a aquellos que han pecado contra nosotros (Mt 18:33). Jesús murió perdonando a Sus enemigos. Vivamos perdonando también y así le damos nuestras vidas a Él como un sacrificio total e inmaculado (ver Lv 1:3; ver Rom 12:1).

Oración:  Padre, haz que esta semana sea santa mediante milagros de perdón. Decido aceptar estos milagros ahora en el primer día de Semana Santa.

Promesa:  "Se humilló hasta aceptar por obediencia la muerte y muerte de cruz" (Fil 2:8).

Alabanza:  ¡Salve, Rey Jesús, Siervo Sufriente y Mesías! Tu nombre está por encima de cualquier otro nombre. Toda la gloria sea para Ti.

Rescripto:  †Reverendísimo Joseph R. Binzer, Obispo auxiliar y Vicario general de la Arquidiócesis de Cincinnati, 23 de enero de 2019

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