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Martes, 5 de julio de 2016

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san Antonio María Zacarías
santa Isabel de Portugal


Oseas 8:4-7, 11-13
Salmos 115:3-10
Mateo 9:32-38

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sembrando huracanes

"Porque siembran vientos, recogerán tempestades" (Oseas 8:7).

El profeta Oseas compara nuestros pecados con siembra de vientos. ¡Sin embargo, él compara el fruto de nuestros pecados con un huracán! (Os 8:7) Cada pecado que cometemos es como una ráfaga de viento. Si el viento no es amainado con un arrepentimiento sincero, los vientos se aglutinan hasta formar un huracán o tornado que nos lleva a la deriva por los aires muy lejos de Jesús, a nosotros y a nuestra nación también.

Jesús y el Padre han enviado el viento del Espíritu Santo para hacernos volar de vuelta a Dios (Jn 3:5). Cuando obramos según el Espíritu, sembramos este viento (ver Jn 3:8). A medida que nuestras buenas obras se multiplican, el viento del Espíritu se junta para formar un viento fuerte y re conductor (Hch 2:2ss). Sembramos el viento de la obediencia a Dios, y recogemos el torbellino del Espíritu (Os 8:7), mucho más fuerte que cualquier tornado. El Espíritu quiere cooperar con nosotros para derribar las fortalezas de Satanás (2 Co 10:4). Imagínate a las fortalezas del mal, tales como el azote de las drogas ilegales, el aborto, la avaricia humana que perpetúa el hambre generalizada, etc. siendo destruidas por una ráfaga poderosa. ¡Qué alegre será el día en que veamos las fuerzas de Satanás derribadas en un torbellino!

"No se engañen: nadie se burla de Dios. Se recoge lo que se siembra: el que siembra para satisfacer su carne, de la carne recogerá solo la corrupción; y el que siembra según el Espíritu, del Espíritu recogerá la Vida eterna. No nos cansemos de hacer el bien, porque la cosecha llegará a su tiempo si no desfallecemos" (Gal 6:7-9).

Oración:  "Espíritu del Dios viviente, cae de nuevo sobre mí".

Promesa:  "Rueguen al dueño de los sembrados que envíe trabajadores para la cosecha" (Mt 9:37-38).

Alabanza:  San Antonio popularizó la devoción de las cuarenta horas.

Referencia:  (Esta enseñanza fue presentada por un miembro del equipo editorial).

Rescripto:  †Reverendísimo Joseph R. Binzer, Obispo auxiliar y Vicario general de la Arquidiócesis de Cincinnati, 18 de febrero de 2016.

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