< <  

Martes, 24 de mayo de 2016

  > >
1 Pedro 1:10-16
Salmos 98:1-4
Marcos 10:28-31

Ver Lecturas en Inglés
Reflexiones Similares

This piece of content is currently only available in English.

la batalla de los deseos

"No procedan de acuerdo con los malos deseos que tenían antes, mientras vivían en la ignorancia" (1 Pedro 1:14).

Satanás está tratando de hacernos esclavos mediante la presión y manipulación de nuestros deseos carnales. Él quiere que vivamos "conforme a nuestros deseos carnales" (Ef 2:3) y a morir espiritualmente (Ef 2:1). Por lo tanto, debemos "renunciar a la vida que" llevábamos, y despojarnos del "hombre viejo que se va corrompiendo por la seducción de la concupiscencia" (Ef 4:22). Debemos revestirnos del Señor Jesucristo y no preocuparnos "por los deseos de la carne" (Rom 13:14). "Porque los que pertenecen a Cristo Jesús han crucificado la carne con sus pasiones y sus malos deseos" (Gal 5:24).

En vez de vivir para satisfacer los deseos de nuestra carne, deberíamos tener hambre y sed de justicia (Mt 5:6). Estamos llamados a desear y buscar primero el reino de Dios y su justicia (Mt 6:33). Como Jesús, debemos desear ardientemente "comer esta Pascua con" Él (Lc 22:15) lo cual es, celebrar la Eucaristía con Jesús.

Finalmente, tanto nuestros buenos como los malos deseos serán satisfechos. Si nuestros deseos carnales no han sido crucificados, serán "satisfechos" en el egoísmo y aislamiento de la condenación en el infierno. Si hemos crucificado nuestros deseos carnales y alimentado nuestros deseos divinos, viviremos en amor para siempre, cara a cara con Dios en el cielo. Aspira a los deseos del Señor.

Oración:  Jesús, sé el Señor de mis deseos.

Promesa:  "Les aseguro que el que haya dejado casa, hermanos y hermanas, madre y padre, hijos o campos por mí y por la Buena Noticia, desde ahora, en este mundo, recibirá el ciento por uno en casas, hermanos y hermanas, madres, hijos, campos, en medio de las persecuciones; y en el mundo futuro recibirá la Vida eterna" (Mc 10:29-30).

Alabanza:  Timoteo dejó a su familia, casa y propiedades para convertirse en misionero para el Señor Jesús.

Rescripto:  †Reverendísimo Joseph R. Binzer, Obispo auxiliar y Vicario general de la Arquidiócesis de Cincinnati, 21 de enero de 2016.

El Nihil Obstat establece que no existe impedimento para la publicación de un libro o folleto. No implica acuerdo con contenido, opiniones o afirmaciones expresadas en el mismo.