< <  

Miércoles, 17 de febrero de 2016

  > >

Siete Fundadores de la Orden de los Siervos de María


Jonás 3:1-10
Salmos 51:3-4, 12-13, 18-19
Lucas 11:29-32

Ver Lecturas en Inglés
Reflexiones Similares

This piece of content is currently only available in English.

gran profecía, arrepentimiento y ayuno

"Esta es una generación malvada" (Lucas 11:29).

Jonás profetizó al pueblo de Nínive. "Los ninivitas creyeron en Dios, decretaron un ayuno y se vistieron con ropa de penitencia, desde el más grande hasta el más pequeño" (Jon 3:5). Todos los ciento veinte mil habitantes de una ciudad llena de pecado, violencia y asesinato (ver Nah 3:1ss) se arrepintieron en un día (Jon 4:11). Ellos expresaron su arrepentimiento haciendo ayuno comunal.

El papa san Juan Pablo II profetizó a los pueblos del mundo, especialmente a los católicos en el mundo occidental. Llamó a nuestra cultura occidental una "cultura de muerte". Él nos llamó a orar para que América no pierda su alma. Los papas, en sus directivas con relación a la educación sexual, han descrito nuestra sociedad como "enferma".

Igual que la gente de Nínive escuchó al gran profeta Jonás, nosotros tuvimos el privilegio de escuchar a san Juan Pablo II, el vicario de Cristo y sucesor de Pedro, la cabeza de los apóstoles. ¿Nos arrepentiremos? En esta cuaresma ¿podremos expresar en nuestro ayuno comunal un gran arrepentimiento?, ¿o por lo menos nos encaminemos a éste? En esta cuaresma, debemos arrepentirnos y ayunar por nuestras vidas, almas, cordura y humanidad. Si oyen hoy su voz, no endurezcan sus corazones (ver Sal 95:7-8). "Este es el tiempo favorable, este es el día de la salvación" (2 Co 6:2).

Oración:  Padre, que yo pueda ayunar en el poder del Espíritu.

Promesa:  "Tal vez Dios se vuelva atrás y se arrepienta, y aplaque el ardor de su ira, de manera que no perezcamos" (Jon 3:9).

Alabanza:  Anteriormente conocidos como "Los adoradores de María", los siete fundadores de la orden de los Siervos fueron guiados a fundar su nueva orden cuando María se les apareció.

Rescripto:  †Reverendísimo Joseph R. Binzer, Obispo auxiliar y Vicario general de la Arquidiócesis de Cincinnati, 10 de noviembre de 2015.

El Nihil Obstat establece que no existe impedimento para la publicación de un libro o folleto. No implica acuerdo con contenido, opiniones o afirmaciones expresadas en el mismo.