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Miércoles, 15 de abril de 2015

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Hechos 5:17-26
Salmos 34:2-9
Juan 3:16-21

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cuarto oscuro eterno

"En esto consiste el juicio: la luz vino al mundo, y los hombres prefirieron las tinieblas a la luz, porque sus obras eran malas" (Juan 3:19).

Oscuridad es la ausencia de luz. Puedes cambiar una habitación oscura a una con luz prendiendo una linterna. Sin embargo, no puedes convertir una habitación con luz en una oscura pues la tiniebla no puede contra la luz. La única forma es apagar la luz.

Jesús vino como la Luz del mundo (Jn 12:46). Sin embargo, los hombres odiaban la luz de Cristo porque ellos preferían un estilo de vida malvado (Jn 3:19). Como no pudieron vencer a la Luz (Jn 1:5), ellos extinguieron a Jesús, crucificándolo.

¡Aleluya! ¡Jesús ha resucitado! "La luz brilla en las tinieblas" y no se puede extinguir nunca más (Jn 1:5). Por lo que ahora, el único camino que los hombres tienen para encontrar la oscuridad que ansían es erigir un lugar para excluir la Luz. Los fotógrafos hacen lo mismo cuando construyen una pieza oscura para desarrollar sus rollos fotográficos. Aquellos dedicados a un estilo de vida de pecado construyen su cuarto oscuro erigiendo muros para excluir Jesús, la Luz (Jn 8:12).

Si tomas la decisión final e irreversible de separarte de Jesús la Luz, hay un lugar de "exclusión total y definido" de Dios (Catecismo, 1033). Se llama el infierno. En el infierno estás para siempre seguro de no ser molestado por la luz (ver Lc 16:26). Desgraciadamente el fuego eterno (Mc 9:48), tormentos demoníacos e implacables castigos del infierno no te molestaran en nada comparado con el dolor de la separación eterna de Dios y Su amor (ver Catecismo, 1035). Por lo tanto ¡arrepiéntete ahora! Acepta a Jesús, quien vino para salvarte, no condenarte (Jn 3:16-17). Vive en Su Luz.

Oración:  Jesús, separado de ti no puedo hacer nada (Jn 15:5). Protégeme de mi mismo. Atráeme siempre hacia a ti (Cant 1:4; Jn 12:32).

Promesa:  "Bendeciré al Señor en todo tiempo" (Sal 34:2).

Alabanza:  Cuando Roberto empezó a leer el Catecismo, aprendió la Palabra de Dios y profundizó su relación con Jesús.

Referencia:  (Esta enseñanza fue presentada por un miembro del equipo editorial).

Rescripto:  †Reverendísimo Joseph R. Binzer, Obispo auxiliar y Vicario general de la Arquidiócesis de Cincinnati, 1 de abril de 2015

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