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Jueves, 6 de marzo de 2014

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Deuteronomio 30:15-20
Salmos 1:1-4, 6
Lucas 9:22-25

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la triple acción

"Después dijo a todos: 'El que quiera venir detrás de mí, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz cada día y me siga'" (Lucas 9:23).

En este verso del evangelio de san Lucas, Jesucristo habla de un proceso tripartido para ser Su discípulo:

  1. La negación del yo.El primer requisito para ser seguidor de Jesucristo, es decir, su discípulo, es negarnos a nosotros mismos. La abnegación no es nada inusual, incluso entre los no cristianos. "Los atletas se privan de todo, y lo hacen para obtener una corona" (1 Co 9:25). Para ganar una fortuna, desarrollar una empresa, etc. hay que pasar por muchas privaciones. Por supuesto, Jesucristo se refiere a mucho más que unos actos de abnegación; Él nos llama a negarnos a nosotros mismos, hasta lo más profundo de nuestros corazones, hasta que nos identifiquemos totalmente con Él.

  2. Cargar con las cruces de cada día. Esto lo pueden hacer incluso los no cristianos. Los cuidadores, los padres de niños con habilidades limitadas, granjeros y muchos otros cargan con sus cruces de cada día fielmente. Los seguidores de Cristo son llamados a soportar sufrimiento y dificultades voluntariamente, inocentemente y con corazones que perdonan.

  3. Seguir los pasos de Jesucristo. El seguir a Jesucristo es lo que distingue a un discípulo. Un discípulo va por donde va Jesucristo, ama a quien Él ama y obedece sus mandamientos. Jesucristo dijo: "Donde yo esté, estará también mi servidor" (Jn 12:26). Jesucristo andaba sin tener dónde reclinar la cabeza (Lc 9:58) y eligió la voluntad de Dios y no la suya (Lc 22:42). Él amaba a sus enemigos e incluso dio su vida por ellos.

Niégate a ti mismo, carga con tu cruz de cada día y sigue a Jesucristo hacia y a través de la cruz. Elige ser un discípulo de Jesucristo.

Oración:  Padre, que yo pueda ser un discípulo de Jesucristo y "hacer discípulos" que a su vez harán discípulos de otros (Cfr. Mt 28:19).

Promesa:  "Elige la vida, y vivirás, tú y tus descendientes" (Dt 30:19).

Alabanza:  Sara perdonó a su padre alcohólico y le acompañó a Misa.

Referencia:  (Esta enseñanza fue presentada por un miembro del equipo editorial).

Rescripto:  †Reverendísimo Joseph R. Binzer, Obispo auxiliar y Vicario general de la Arquidiócesis de Cincinnati, 8 de augusto de 2013

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