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Miércoles, 23 de septiembre de 2026

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san Pío de Pietrelcina


Proverbios 30:5-9
Salmos 119:29, 72, 89, 101, 104, 163
Lucas 9:1-6

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Reflexiones Similares

sin aditivos

"No añadas nada a Sus palabras, no sea que te reprenda, y seas tenido como mentiroso" (Proverbios 30:6).

   Cuando la Biblia usa la frase "palabras de Dios", no se refiere solo a la Biblia. La Biblia se refiere a sí misma como "las Escrituras", es decir, la Palabra de Dios escrita. "Las palabras de Dios" incluyen las Escrituras, y también la enseñanza autorizada de la Iglesia que precedió y es la base de las Escrituras. Entonces, en Proverbios 30:6, el Señor nos manda no agregar nada a las enseñanzas de la Iglesia, incluidas sus enseñanzas por medio de la Biblia y sus enseñanzas orales y autorizadas a lo largo de los siglos.

   Sin embargo, muchas personas anulan la Palabra de Dios en favor de tradiciones meramente humanas (Mc 7:13). Por ejemplo, toman la psicología popular y la propaganda de las instituciones humanistas seculares como la verdad del Evangelio, mientras niegan la verdad del Evangelio. Anulamos la Palabra de Dios al agregarle autoridad incuestionable a aquellas ideas que los medios eligen presentar como infalibles.

   Al mismo tiempo, somos lo suficientemente arrogantes y confundidos como para restar de la Palabra de Dios. Estamos tentados a tomar cada vez menos de ella con autoridad, ya que ignoramos a la Iglesia y diluimos la Biblia. En los últimos versículos de la Biblia, el Señor nos advierte: "Si alguien pretende agregarles algo, Dios descargará sobre él las plagas descritas en este Libro. Y al que se atreva a quitar alguna palabra de este Libro profético, Dios le quitará su parte en el árbol de la vida y de la Ciudad santa, que se describen en este Libro" (Ap 22:18-19).

Oración:  Padre, Tus palabras son espíritu y vida (Jn 6:63). Que las conozca y las viva. Permítanme someterme a ellas tal como los enseña la Iglesia.

Promesa:  "Fueron entonces de pueblo en pueblo, anunciando la Buena Noticia y curando enfermos en todas partes" (Lc 9:6).

Alabanza:  Muchos penitentes informaron que san Padre Pío, como confesor, conocía detalles de sus vidas que nunca mencionaron.

Referencia:  

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