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Lunes, 16 de noviembre de 2026

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santa Margarita de Escocia
santa Gertrudis la Grande


Apocalipsis 1:1-4; 2:1-5
Salmos 1:1-4, 6
Lucas 18:35-43

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creer es ver

“En el mismo momento, el ciego recuperó la vista y siguió a Jesús” (Lucas 18:43).

   La curación del mendigo ciego de Jericó por parte de Jesús está precedida en el Evangelio de san Lucas por el rechazo de Jesús por parte del joven rico y seguida por la aceptación de Jesús por parte de Zaqueo. Jesús sanó no solo a los ciegos físicos sino también a los espiritualmente ciegos por el dios de este siglo, el dios de un estilo de vida de búsqueda de placer y de codicia (2 Co 4:4).

   “Porque la avaricia es la raíz de todos los males” y algunos pierden la fe (1 Tim 6:10). Por ejemplo, los fariseos eran “guías ciegos” e “insensatos y ciegos” (Mt 23:16,17) porque “eran amigos del dinero” (Lc 16:14). Podemos actuar como el joven rico. Podemos negarnos a que Jesús nos sane de nuestra ceguera y marcharnos tristes (Lc 18:23; Mc 10:22). Por el contrario, podemos ser como Zaqueo. Jesús nos abrirá los ojos y el corazón. Daremos la mitad o más de nuestras posesiones a los pobres (Lc 19:8). El día que seamos sanados de la ceguera espiritual, la salvación habrá llegado verdaderamente a nuestra casa (Lc 19:9).

   Incluso si eres ciego a la ceguera, por fe acércate a Jesús hoy y ora: “Señor, que yo vea otra vez” (Lc 18:41). Jesús responderá: “Recupera la vista, tu fe te ha salvado” (Lc 18:42).

Oración:  Señor, quiero ver hoy, pase lo que pase.

Promesa:  “Pero debo reprocharte que hayas dejado enfriar el amor que tenías al comienzo. Fíjate bien desde dónde has caído, conviértete y observa tu conducta anterior. Si no te arrepientes, vendré hacia ti y sacaré tu candelabro de su lugar preeminente” (Ap 2:4-5).

Alabanza:  Santa Gertrudis la Grande era una mujer muy educada y culta. El Señor se le apareció en una visión y, a partir de entonces, solo leyó la Biblia y las obras de los Padres de la Iglesia. Ella recibió muchas revelaciones privadas del Señor y las escribió para edificar el Cuerpo de Cristo.

Referencia:  

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